Menos tiempo en el trayecto, más tiempo para disfrutar.
Hoy moverse ya no depende de un solo medio de transporte. La multimodalidad dejó de ser una alternativa: es la forma en que realmente funciona la movilidad.
Ante el tráfico, la lluvia o el estrés del día a día, las personas combinan distintas opciones —metro, transporte público, apps— y van ajustando sus trayectos sobre la marcha para ahorrar tiempo y mantener el control.
El transporte público sigue siendo la base en los trayectos largos, pero rara vez resuelve todo el recorrido. Los primeros y últimos kilómetros suelen completarse con otras alternativas.
Y aunque esta lógica ya está presente, todavía no es universal: 1 de cada 5 mexicanos utiliza más de un medio de transporte para llegar a su destino