El camino hacia una vida más saludable puede entenderse a partir de tres grupos distintos de consumidores. Los Health Actives son los más comprometidos, ya que adoptan prácticas alimenticias y de estilo de vida para mantenerse saludables. Los Health Moderates buscan el equilibrio, incorporando algunos hábitos saludables, pero sin mucha consistencia. Por su parte, los Health Passives muestran poco interés por el tema.
En 2025, la distribución entre estos grupos se mantuvo relativamente estable, con movimientos que reflejan cambios sutiles en el comportamiento. Los Health Actives cayeron del 38 % al 34 % de la población latinoamericana, mientras que los Health Moderates crecieron del 29 % al 33 %. Los Health Passives se mantienen en el 33 %.
En la práctica, esto indica que parte de los consumidores altamente comprometidos han reducido su ritmo y han adoptado un comportamiento más moderado. Aun así, dos tercios de la población siguen mostrando cierto interés por las prácticas o compras relacionadas con la salud.
Cabe destacar que la diferencia entre los Health Actives y los Health Moderates no radica solo en el compromiso, sino en la coherencia de sus elecciones. Los Actives, por ejemplo, tienden a evitar hábitos considerados perjudiciales, como fumar o beber, y son más disciplinados con la alimentación y la rutina.