Algunas marcas vienen ampliado con éxito su presencia en América Latina al interpretar las nuevas demandas de bienestar y salud de los consumidores. Más allá de ofrecer productos, han comprendido los matices culturales, los hábitos cotidianos y las barreras que dificultan la adopción de rutinas más saludables.
El primer ejemplo de esta transformación proviene de México. En los últimos años, el país ha sido testigo de un crecimiento significativo de las bebidas sin azúcar y las soluciones orientadas a la hidratación. Este comportamiento está relacionado con el hecho de que el 61 % de la población ya incorpora actividades físicas a su rutina.
Una de las principales beneficiadas por esta tendencia es Electrolit, una marca que pasó de tener una penetración del 29 % al 60 % en solo cuatro años. Un tercio de las ventas ya proviene de compradores que hacen ejercicio con frecuencia, lo que representa alrededor de 20 millones de US$ en valor para la empresa. Además, la tasa de recompra alcanza el 71 % entre quienes hacen ejercicio con frecuencia.